Durante la adolescencia, experimentas grandes cambios físicos y emocionales mientras exploras tu identidad y buscas independencia, lo que te hace más vulnerable a las adicciones. Tu cerebro, especialmente adolescente la corteza prefrontal (toma de decisiones y control de impulsos), aún está en desarrollo, dificultando la percepción de consecuencias a largo plazo. Además, la búsqueda de nuevas experiencias puede llevar a comportamientos arriesgados. Las adicciones en la adolescencia no solo incluyen sustancias (alcohol, tabaco, drogas), sino también comportamientos excesivos como videojuegos o redes sociales, o el juego de azar. Las adicciones progresan de la experimentación a la dependencia. Las consecuencias son graves: bajo rendimiento académico, conflictos familiares, aislamiento social, problemas de salud física (hepáticos, respiratorios, sobredosis) y afectaciones a la salud mental (depresión, ansiedad). Si cree estar en riesgo o desarrollar una adicción, busca ayuda de un adulto de confianza.